lunes, enero 30, 2012

Felip Puig Godes

Felip Puig Godes, conseller de Interior, carga 89 euros en la cuenta de la Generalitat para comerse una lubina. La crisis no es para todos. Los recortes tienen una utilidad: que el estamento político pueda seguir viviendo a todo tren con cargo a las arcas públicas. Y es que ni siquiera pagan ellos. Son "dietas" que salen del bolsillo del contribuyente. ¿Hasta cuándo va a durar la paciencia del pueblo?